PREGUNTAS Y RESPUESTAS

Si desea preguntar algo a la esclava lilaNegra{AMANDA}, La esclava dará respuesta a sus preguntas. Si desea que se le responda en forma privada favor de advertirlo para tenerlo en cuenta. Por favor dirija sus cuestinamientos al correo de la esclava:

lilaoscura@gmail.com
En caso de no obtener respuesta de la esclava por favor reportelo a La Dueña de la esclava:

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REFLEXIONES DE LA ESCLAVA

Es Deseo de LA SEÑORA AMANDA, que esta esclava comparta en el blog algunas de las reflexiones, reglas, rutinas, etc. Todas ellas consecuencias de practicas, castigos, meditaciones, sentimientos etc. anotadas en su bitácora diaria de esclava. El orden de la publicación será al azar. En este sitio aparecerá la ultima publicada y las anteriores podrán consultarse en el siguiente enlace:

REFLEXIONES DE LA ESCLAVA

"Es natural que esta esclava se sienta deprimida, triste y vacía cuando sabe que su actuar no resulta agradable a La Dueña".
27/10/10


domingo, 5 de agosto de 2007

Castigo


El día de ayer estuvo lleno de emociones, sentimientos, sensaciones que todavía a esta hora no soy capaz de acabar de digerir y reflexionar sobre ellas de forma completa y profunda. Sin embargo quiero escribir algo de lo mucho que sucedió.
El sábado por la mañana bastante temprano me levantó la señora Amanda, con un reclamo por seguir yo dormida cuando Ella estaba ya de pie. Me dijo que dejaba la ropa que usaría ese día, lo extraño es que normalmente me dice que ponerme pero no la saca Ella del armario y lo otro es que incluyo una tanga. Me indicó que me levantara, me vistiera, desayunara y me fuera a donde yo quisiera, no me quería en el departamento hasta que me llamará por el celular. No me gusto nada eso tan raro, nunca se había comportado así, pero con el humor que había tenido toda la semana no quise preguntar nada.
Hice lo que se me ordeno y me fui al centro de la ciudad a ver tiendas. A eso de las 11.00 me llamo una amiga para decirme que si la acompañaba a comprar una falda para su pareja ya que el domingo sería su cumpleaños. Le dije que estaba en el centro y nos reunimos ahi para ir a buscar lo que deseaba. Llegó la hora de la comida y la llamada de mi señora no llegaba, y para ese momento ya se había reunido con nosotras su pareja y me invitaron a comer en un pequeño establecimiento que nos encanta. Me preguntaron por la Señora Amanda y les dije que había tenido que trabajar.
Planeábamos ya ir al cine cuando recibí la llamada de La señora Amanda que fuera ya a casa. Me despedí y me dirigí a casa.
Cuando llegue me esperaba, mal metí la llave en la cerradura cuando la puerta se abrió. Ahí estaba Ella de pie vestida informalmente con unos jeans, blusa de algodón y unos tenis.
Me extendió el collar que tenia en sus manos con la cadena ya colocada en la argolla del cuello. Me llevo tirando de la cadena hasta la mesa del comedor, me coloco de frente a la misma a unos dos pasos de retirada de la misma. Levanto mi blusa de tal forma que quedaron mis senos al aire, desabrocho el pantalón, y lo bajo a mis tobillos, para después jalar un poco la tanga metiéndola en mi raja, para después bajarla a rodillas.
Me indico que me tomara con las manos de la orilla de la mesa, que no abriera las piernas, porque como imaginaba el castigo que le debía lo iba a aplicar. Como siempre debía contar los azote y contestar a lo que se me preguntara. Empezó por darme un buen masaje en la parte de los muslos y los glúteos. No eran caricias era un masaje algo rudo para calentar bien la zona. Lo hacía callada sin decir palabra alguna. Yo pensando, tratando de prepararme mentalmente. Después de un rato, pregunto ¿lista? Si Ama dije.
Tomo la vara y midió la distancia con ella, dando pequeños golpecitos en mi trasero. Y lanzo el primer azote. Cruzo mis glúteos, sentí el ardor y dije uno.
¿dolió perra? No Ama dije
El segundo fue a los muslos. Aguante
El tercero en las nalgas nuevamente
El cuarto repitió en los glúteos, fue o lo sentí mas fuerte. Me broto un HAYY, mordí mis labios y no pude evitar que brotara una lagrima
Cuatro dije de inmediato y Ella dijo no quiero gritos.
Apreté la boca para esperar el quinto que llego con la misma intensidad solo que se aplico en los muslos, otro Hayyy salio inevitablemente.
Sin decir nada abrió mi boca con sus dedos y metió una servilleta a modo de mordaza en ella.
Vinieron los cinco restantes que me arrancaron lágrimas, Verdaderamente nunca me había azotado con tal fuerza.
Sin decir nada, sin un cariño, totalmente fría dijo, no te muevas. Trajo lienzo y mojo en agua con hielo y empezó a poner sobre verdugones, para mas tarde aplicar una pomada de árnica en ellos Espero que hayas aprendido la lección, que te des cuenta que debes obedecer siempre. Dijo por ultimo
Dije Si Ama.
La perra esclava
lilaNegra{AMANDA}

4 comentarios:

BELMAR dijo...




Uffffff! ...para recuperar las carnes del castigo, te invito a conocer a Nicolás...


Aquella fría mañana despertó junto a la salida del sol… la habitación todavía no tenía cortinas así que los primeros rayos de luz atravesaron las sábanas y frazadas como colándose entre las fibras. Ya habían pasado tres días desde que había regresado a la casa que muchos años antes había sido su hogar. Había probado algunos alimentos y bebido mucho alcohol para olvidar, para dejar de sentir el dolor y la ansiedad de no tener una buena dosis recorriendo sus venas, llevándolo a lugares lejanos y placenteros, haciéndolo parte de un cosmos que abrazaba sus piernas y penetraba sus ojos claros, casi azules, casi desdoblados sobre la ausente y acogedora almohada.

Bebió un largo trago que socavó su garganta hasta invadirlo amargamente… intuía que había pasado ya un tiempo desde que estaba en aquel lugar abandonado, se lo sugería su reloj vital.

Apenas confirmó que los había perdido para siempre, decidió retornar a ese caserón que lo vio nacer, jugar con otro niños en tiempos de prosperidad, que lo conoció adolescente y embriagado por primera vez, que fue testigo de esa fatídica noche donde cambió su destino y el de su familia para siempre, que marcó con dolor y culpa el resto de sus nómades aventuras.

Luego de ese amargo trago matinal, se levantó con dirección a la cocina, comió algo y bebió un negro café acompañado de un fino licor.

Esa mañana los dolores, los demonios de la abstinencia fueron insoportables, mezclados con escenas infantiles vividas en ese lugar y días de furia acompañados de noches interminables en el puerto y en la ciudad bohemia.

Trató de no pensar, de vaciar mente y ser de alucinaciones y delirios… Sabía que su mentor, lo había logrado gracias a la ayuda de su padre y en siete días de encierro en la campiña… que otro connotado había cambiado su rumbo en los últimos años, convirtiéndose en un sofisticado burgués gracias a un matrimonio conveniente, y había aplicando medicina alternativa y meditación a sus dolencias humanas.

-¡Yo también podré!- se decía frente al espejo roto y sucio... y lo repetía como un mantra mudo a cada momento en su mente, para luego evocar que cuando se reencontró con su padre en estado cremado, aspiró un par de gramos de sus cenizas y sintió una acidez infinitamente litúrgica en su nariz y que, sin embargo, a pesar de sentir parte de su ser incorporado a su cuerpo, no logró reencontrarse con su figura, ni menos sentirse excusado de su error, de aquella maldición que lo alejó para siempre del lado de sus seres queridos.

Pasaron dos días más antes que pudiera levantarse por algo más de media hora y atreverse a mirar por la ventana de la habitación, pero la embriaguez hizo que no reconociera el barrio de su infancia y se desesperara de ver ese rincón donde sus residentes de antaño habían emigrado buscando mejores horizontes, luego del cierre de la mina.

Sentía dolor desde la cabeza hasta los huesos y si bien ya se habían disipado sus fantasías suicidas, lo único que lo calmaba era recordar algunos versos de "Una Temporada en el Infierno" e imaginar a un poeta adulto y decadente, dedicado al tráfico de esclavos y armas, perdido en lugares lejanos y saber que el también estaba perdido entre paredes que se volvían amenazantes al caer el sol y que aprisionaban su alma atormentada.

Al otro día despertó y no bebió por horas, mojó su cara con agua fría y decidió mirar por la ventana que daba a la calle, esa que había estado todo el tiempo tapada por esas viejas cortinas… pensó que volvería a recordar otros tiempos, pero el evidente abandono de las casas vecinas y un aroma de desamparo frenaron sus recuerdos y lo hicieron mirar hacia la esquina buscando rostros o al menos rastros humanos…

Divisó unas coloridas carpas como las que había visto en las noches del puerto. Luego, vió unos lejanos rostros que se confundían con el reflejo del río que cruzaba al fondo del sector donde había estado la cancha deportiva de su infancia, que ahora era habitada por esas mujeres de largos vestidos que aseguraban conocer el futuro y por artesanos de cobre bruñido por martillo preciso.

Recordó haber compartido alguna vez con un par de esos seres desterrados, de esos parias sin derecho a pecado original, de esos seres errantes como su propio espíritu, de esos habitantes del mundo que poseían su propia lengua y costumbres de clan…

Se fue a dormir con una botella de vino a medio beber, ya no se sentía tan encerrado, ni tan atrapado en ese caserón perdido en el tiempo. De alguna manera sentía que el campamento gitano sería parte de su futuro, de su regreso definitivo a esas tierras...

Sin saber cuanto tiempo más había pasado y ante la imposibilidad de encontrar la llave con la que se había convertido en prisionero de sí mismo, abrió el ventanal que daba a la calle y respiró profundamente el aroma fresco del paso del río, que lo llevó a la niñez y luego a sus años vividos frente al mar…

Mientras miraba a todas esas casas abandonadas y al grupo de carpas de colores a lo lejos, divisó un par de rostros que caminaban hacia él, su primer contacto humano en una semana de encierro y angustia por la abstención… eran dos pequeñas como de la edad de la niña que cambió su historia personal… estaba aterrado, venían hacia él con decisión y rapidez, sus vestidos de colores y sus largas cabelleras hicieron temblar todo su cuerpo y luego de preguntarle algo como "¿tienes una moneda paisano?", cerró la ventana, la cortina y lloró en medio de la oscuridad.

Pasarían otros tantos días antes que Nicolás, el nuevo habitante de esa tierra des-habitada por unos y re-habitada por otros, se atreviera de nuevo a mirar hacia el campamento…

( "Encuentro con los gitanos", relato original publicado en "Cuentos de Gitanos", Agosto de 2007 )


BELMAR


Esclava Thai dijo...

Debes sentirte orgullosa del castigo que has recibido, el dolor de tu Ama ha debido de ser grande por tu descuido y por tener que castigarte......el castigo físico no siempre es el mas doloroso.... Animo y felicidades por tan precioso blog, y gracias por permitirme difrutar de el y aprender cada día un poco mas......

LilaNegra dijo...

Belmar Gracias amigo por estar siempre. Ya fui y disfrute de tus letras y veo que ese lugarcito vuelve animarse. besos
esclava Thai Mil gracias por tu visita y por tus comentarios. Si tienes razón hay cosas que duelen más que un azote... Que te parece si aprendemos juntas, al menos a mi me falta mucho...besos.

Anónimo dijo...

Merecido castigo. En este momento tan solo acaricias el gozo de ser esclava. Caminais hacia vuestra despersonalizacion. Tu Dueña bien te lleva de la mano, lentamente porque os amais como pareja lesbica, pero al tiempo, el camino no se desanda. Ya te llegara el dia en que `cualquier falta que cometas, te hara sentir que no la mereces como Ama y cuando ese dia llegue y sientas la necesidad de perdirle permiso para llamarla AMA, porque sabes que no eres digna de ser su esclava, tu entrega sera entera.
perrita(Zeltia)