PREGUNTAS Y RESPUESTAS

Si desea preguntar algo a la esclava lilaNegra{AMANDA}, La esclava dará respuesta a sus preguntas. Si desea que se le responda en forma privada favor de advertirlo para tenerlo en cuenta. Por favor dirija sus cuestinamientos al correo de la esclava:

lilaoscura@gmail.com
En caso de no obtener respuesta de la esclava por favor reportelo a La Dueña de la esclava:

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REFLEXIONES DE LA ESCLAVA

Es Deseo de LA SEÑORA AMANDA, que esta esclava comparta en el blog algunas de las reflexiones, reglas, rutinas, etc. Todas ellas consecuencias de practicas, castigos, meditaciones, sentimientos etc. anotadas en su bitácora diaria de esclava. El orden de la publicación será al azar. En este sitio aparecerá la ultima publicada y las anteriores podrán consultarse en el siguiente enlace:

REFLEXIONES DE LA ESCLAVA

"Es natural que esta esclava se sienta deprimida, triste y vacía cuando sabe que su actuar no resulta agradable a La Dueña".
27/10/10


viernes, 26 de abril de 2013

SESIÓN...



Hace días la Sra. recibió un correo de una persona pidiéndole que ya fuera Ella o Yo describiéramos una sesión que hubiéramos tenido pero detalladamente. Mi Sra. para evitar olvidar detalle grabo una de las ultimas que hemos tenido, y me ha ordenado que la describa en su totalidad tratando de ser lo más descriptiva pero al mismo tiempo evitando describir los sentimientos y pensamientos que pudieran venir a mi mente al volverla a ver.

La cachorra había ido a pasar el fin de semana con su familia. El sábado por la mañana después de preparar el desayuno de la Sra. y el  mío, fui a llamarla y a vestirme ya que solo llevaba puesto unas bragas y una camiseta de algodón con las que había dormido.
La Sra. Tomándome por la cintura me dijo que me quedara así y fuéramos primero a desayunar. Me llevo con Ella hasta el desayunador y me pidió que desayunara con Ella.

Cuando terminamos de desayunar me puse a recoger las cosas y antes de terminar la Sra. llegó hasta donde estaba con una cuerda en la mano. Me ordenó dejar lo que estaba haciendo y me indico que la siguiera. Salimos al patio y recargándome a un poste de madera que sostiene un pequeño techado en el jardín ató mis manos juntas a la parte superior del poste, de tal forma que quede de espalda a El con los brazos en alto y parada de puntillas.

Me indico que esperara (como si me pudiera ir…) y regreso al interior de la casa. Regreso ya vestida con un pantalón y un top deportivo de algodón. Se acerco me hizo una caricia en la mejilla, bajo sus manos y acaricio mi cuerpo sobre la ropa y de improviso empezó hacerme cosquillas en las axilas. Eso hizo que me moviera y casi pierdo el equilibrio si no fuera porque me sostuvo y me ayudó a volver a la postura de recargarme de espaldas sobre el poste. Deslizó su lengua en una de mis axilas mientras su mano acariciaba mis senos sobre la camiseta. Otra vez de improviso me hizo cosquillas y cuando perdí el equilibrio me abrasó por las caderas y acercándose a mi oído me murmuro que tenía muchas ganas de jugar conmigo, que quería que su perrita se portara a la altura que me haría gozar como la putita que era, etc. 

Me acomodo nuevamente y sus manos subieron acariciando mis mejillas, Pasó de la caricia a las pequeñas bofetadas. Su mano izquierda sostenía el lado derecho de mi cara mientras su mano derecha abofeteaba mi lado izquierdo. Si bien eran en corto no por eso dejaban de ser fuertes. Instintivamente mis brazos se cerraron lo poco que podía. Me empujo firmemente contra el poste y con sus manos empujo mis codos para que se abrieran mis brazos nuevamente. Mi actitud de  autoprotección me hizo ganarme otras 10 bofetadas en la otra mejilla y mal acabo con la N° 10 cuando sus manos nuevamente me hicieron cosquillas en las axilas. Nuevamente me sostuvo y acomodo como lo había ya hecho anteriormente. Salió un momento regresando con algunas cosas.

Me empujo firmemente contra el poste y tomando unas tijeras las acerco a mi cara y tiro varios tijeretazos cerca de un mechón de mi pelo al lado de mi cabeza.
-Te verías bien si te corto algunos mechones.- Dijo
Y siguió tirando tijeretazos, aunque sin cortar nada.
Tomo con una de sus manos la camiseta a la altura de uno de mis pezones y tiro de la camiseta con el fin de cortarla. Hizo un pequeño círculo en ella y después con sus manos lo agrando de tal forma que la mitad del seno quedo expuesto. Repitió la operación con el otro pecho. Tomo el pezón de cada pecho entre sus dedos y apretándolos y tirando de ellos los hizo ponerse duros. Colocó una pinza en cada uno de ellos y empezó nuevamente con las cosquillas. Paro, me empujó sobre el poste y jugueteó un momento dando pequeños golpecitos con sus dedos sobre las pinzas. Mordió uno de mis senos y retirándose un poco me tomo con sus manos por las caderas y me pego a su cuerpo que estaba separado un paso del mío. Esto me hizo quedar sostenida solamente por sus manos y la cuerda que ataba las mias.
-Así te voy a follar putita- Y se movía contra mis caderas simulando que lo hacía.
Me bajo quedando mis pies separados del poste quedando recargada solo con la parte de mis hombros en el. Sin soltarme empezó a nalguearme con ambas manos lo que provocaba que mi espalda quedara más arqueada. Me ayudo a acomodarme nuevamente de pie recargada sobre el poste y empezó a mover las pinzas de mis pechos con una mano mientras la otra acariciaba mi entre pierna por sobre las bragas. Sin aviso alguno un golpe seco con la palma desprendió las dos pinzas provocando un pequeño grito de mi parte. Sus manos tomaron mis pechos y los masajearon provocando que la sangre llenara nuevamente los pezones y causando ese dolor placentero que siempre me ha excitado.

Soltó las amarras de mis manos del lado del poste. Tomando la punta de las cuerdas me arrastró tras ella a la recamara.

-Sabes lila hoy quiero oír que quejes, gemir de placer hoy no te amordazaré.- Dijo mientras caminábamos  dentro de la casa.
Ya en la recamara quito la cuerda de mis manos y me hizo colocarlas atrás. Ato nuevamente mis muñecas juntas  y con otra cuerda hizo lo propio con mis brazos arriba de los codos entre estos y los hombros. Otra cuerda ato mis dos tobillos. Me hizo subir a la cama y colocarme boca abajo. Paso otra cuerda por mis axilas y la punta la ato a la que unía mis tobillos haciendo que quedara con las rodillas dobladas.  Me dejo en esa postura por unos minutos mientras fue por un vaso de agua. Al regresar tomo mi pelo y jalándome me hizo quedar con la cara hacia un lado. Golpeo con la palma de su mano mi brazo derecho que quedaba mas expuesto y después el muslo y parte de la nalga. Descargo unos 20 azotes fuertes y paro. Tirando de mi pelo levantó mi cabeza y acercándose a mi cara dijo:
-Así que no le quieres dar gusto a tu Dueña de oírte quejarte Putita. Te enseñare quien manda-
Una de sus manos jalo mi barbilla hacia atrás mientras la otra apretó uno de mis senos con fuerza. Al no obtener respuesta (No podía ya que su mano en la barbilla no me permitía hablar)  Nuevamente empezó a azotar el muslo y la nalga ahora con más fuerza e intensidad. Cuando se detuvo tomo la cuerda que unía mis hombros a mis tobillos y jalándola de los extremos me hizo girar de tal forma que quede de costado sobre la cama. Se sentó a un lado y colocó una pinza en cada pezón. Se aseguro moviéndolas hasta que vio que estaban colocadas firmemente y se paro frente a mi cabeza. Una de sus manos se coloco entre la cama y mi mejilla mientras con la otra abofeteaba mi cara. Paro y empezó a acariciar mis pechos cuidando de no desprender las pinzas. Sus manos bajaron por mi vientre y empezaron a acariciar mi coño sobre las bragas.
-¿Te gusta?- dijo
-Si Señora- Respondí
Siguió por unos segundos sus caricias y de pronto aparto su mano y descargo una serie de palmadas sobre mi coño al mismo tiempo que decía:
-si te gustó ¿por qué entonces no gemiste de placer como la puta que eres?, Ahora gritaras de dolor perra-
Su mano cayó cada vez más fuerte y seguida sobre mi coño hasta que oyó que solté un “AY”
Su mano entonces azotó mis muslos y el glúteo que le quedaba a mano.
Al mi segundo “AY” paró. Tomó aire y me empujo por la espalda de tal forma que mi cuerpo rodó sobre la cama provocando que las pinzas doblaran mis pezones. Un nuevo Ay y una sonrisa de la Sra. Sin querer había descubierto un nuevo juego. Me hizo rodar jalando de la cuerda a la postura sobre mi costado y esperando unos segundos volvió a empujarme sobre la cama. El ejercicio lo repitió varias veces hasta que me dejo nuevamente sobre mi costado.
Empezó entonces a jugar con las pinzas de mis pezones. Las movía de un lado a otro y después tomando una con su mano tiraba y empujaba de ella en forma rápida y repetida, causándome un dolor intenso. Alternaba las dos pinzas para provocar más dolor aún. Paró un nuevo trago de agua y se acerco a mi cara. Un beso en la mejilla, una caricia y un susurro –Eres mía-
De pronto nuevas bofetadas primero en una mejilla y después en la otra hasta que vio una pequeña lagrima en uno de mis ojos. Esa repetición seguida, intensa y corto hacen que ardan. Paró y nuevamente el susurro –Eres mía Perrita- y el beso en la mejilla
Sus manos se apoderaron nuevamente de las pinzas y nuevamente el dolor del movimiento rápido arriba jalando el pezón y abajo oprimiéndolo. Grité, paró y nuevamente empezó solo que  a los pocos segundos en un movimiento rápido las arranco de golpe Produciendo un grito de mi parte.
-Me encanta oírte lila-
Me empujo hasta quedar boca abajo y empezó a nalguearme con fuerza ambos muslos y ambas nalgas. Paro un momento y bajo mis bragas hasta la mitad de mis muslos. Nuevamente azoto mi trasero y cada que cambiaba de nalga jalaba la cuerda que mantenía unidos mis tobillos a los hombros. Sentía la el trasero más que caliente. Me ardía y debía estar ya bien rojo cuando paro. Mientras quitaba la cuerda de mis tobillos a los hombros decía:
-Eres una buena esclava- -Me gustas mucho perrita- -Me haces feliz- Etc.
Cuando termino me jalo y acomodo de tal forma que quede hincada y con la cabeza al ras del colchón el trasero levantado.
Con sus manos empezó a abrir y a cerrar mis nalgas de forma repetida. De pronto las abrió y empezó a escupir entre ellas apenas un cm. arriba de mi ano. Escupía y apretaba y abría mis glúteos. Cuando estuvo satisfecha tomó un plug anal me lo dio a lamer como si fuera un chupón y lo metió en mi ano. Sin más lubricante que su saliva y la  mía. Me relaje todo lo que pude aunque no dejo de causar un cierto dolor no solo por el tamaño si no por la falta de lubricación. Lo sostuvo un momento manteniendo presión sobre el y cuando estimó que no lo soltaría empezó a azotar con sus manos mi trasero. Paraba un momento Abría y cerraba mis glúteos, empujaba y movía un poco el plug y volvía a azotarme. Paró. Me preguntó si estaba bien y le respondí que solo un poco cansada de tener la cabeza torcida. Me Ayudo y me hizo voltearla hacia el otro lado para que descansara un poco.
Tomo un nuevo trago de agua y tomando el flogger empezó a azotar mi trasero y muslos con movimientos rápidos y con golpes fuertes. Paró abrió mis nalgas nuevamente y dijo:
-Estas mojada perrita. Mira que putita me estas saliendo- Con sus dedos empezó a dar golpes repetidos al plug anal
-ya sabes que no puedes acabar sin permiso-
-Si Sra.-
Movió el plug sacándolo a la mitad y volviéndolo a introducir nuevamente varias veces. Su mano rozaba mi coño y me excitaba cada vez más. Lo noto.
-es hora de bajarte un poco la calentura- dijo
Tomó unas pinzas y empezó a colocarlas de tal modo que los labios de mi coño quedaran cerrados. Cuando terminó los empezó a mover para comprobar estuvieran firmes. Nuevas nalgadas y nuevos movimientos de las pinzas. Me dejo unos minutos así en esa posición forzada y cuando regresó traía la fusta en sus manos, Empezó a acariciar con ella mis nalgas dio un pequeño golpecito en las pinzas. Nuevamente acaricio mis muslos y nalgas con la fusta y la descargo con fuerza sobre uno de mis glúteos, Acariciaba unos segundo y después descargaba la fusta cambiando indistintamente de una nalga a la otra o de un muslo a otro.  La postura forzada y el tiempo transcurrido empezaban a hacer mella en mí. Una lagrima, un AY y ella paraba a preguntar si estaba bien. Contaba yo los golpes de la fusta y los agradecía me ayudó esto a distraerme del dolor de las pinzas que empezaba a agudizarse y que tan solo esperaba yo que pasara a la etapa de adormecimiento. Al llegar al N° 50 se detuvo.
-es hora de ver cómo van las pinzas-
Empezó a mover una con movimientos rápidos jalando y empujando.
-Lista la voy arrancar en cualquier momento- Dijo
-Si Señora-
Apreté los dientes y me prepare.
En uno de esos movimientos hacia afuera abrió la pinza y la quitó. El golpe de la sangre me causo el dolor pero al menos no la había arrancado como había dicho. La segunda se repitió la historia y cuando quitó la tercera y última volvió a sorprenderme. Esta vez si la arrancó provocando un grito de mi parte. Su mano acaricio mi coño ayudando a que se llenará nuevamente de sangre.
-Es que eres muy lujuriosa lila. Te toco y te mojas que voy hacer contigo-
Empezó entonces a azotarme con la fusta. Una de sus manos recargada sobre una de mis nalgas hacia que se abrieran y la fusta empezó a hacer sobre el plug y sobre mi coño con golpecitos firmes y continuos. Después de unos minutos dijo:
-Necesito un minuto. No te muevas-
Salió y regresó llevando en sus manos la vara.
-Necesitas algo más fuerte que el flogger o la fusta. Quiero oírte lila-
La vara acaricio mis nalgas mis muslos y sin piedad cayo sobre estos cruzándolos a la altura de mi coño.
-AYY-
Salió el grito de mi boca y mis rodillas impulsaron mis tobillos hacia mis nalgas de forma refleja.
-No hagas eso lila. A menos que quieras un bastinado en la planta de tus pies- dijo poniéndose seria
-Perdón Señora fue reflejo-
Nueva caricia de la vara y nuevo azote que cruzo mis nalgas Después de 10 azotes con la cane quedo satisfecha. Me ayudo a levantarme reviso que mis brazos manos y muñecas no estuvieran fríos ni dormidos al igual que mis pies y tobillos. Me hizo quedar sentada sobre los tobillos. Preguntó si estaba bien y si podía continuar. A lo que respondí que si.
Tomo mi camiseta y con sus manos hizo mas grandes los orificios de tal forma que cada pecho saliera por completo por ellos. Los acarició y tomando la fusta empezó azotarlos con ella. Paró los acarició nuevamente al tiempo que me susurraba al oído:
-Eres una buena perrita. ¿Te gustaría que tu Dueña te toque y te de placer? –
-Si Señora-
Acarició nuevamente mis senos. Bajo su boca hasta ellos, mordisqueo cariñosa y dulcemente mis pezones y su mano se metió en mi entrepierna que estaba cerrada por la postura que tenía. Sus dedos alcanzaron mi clítoris y jugueteo un segundo con el. Se sentó a mi lado y su boca fue nuevamente a mis senos. Los chupo y lamió y de pronto se alejo de ellos y empezó a abofetearlos. Su palma caía una y otra ves sobre ellos. El dolor era intenso y me hizo gritar unas cuantas veces.
-Que te cuesta darme gusto- dijo
Paró un momento y tomando la camiseta abrió mas la rotura de tal forma que los dos huecos se hicieron uno dejando mis senos al descubierto  y totalmente a su alcance.
Empezó a azotarlos nuevamente uno y uno alternando los azotes. Conté los golpes, 20 en total 10 en cada pecho. Paró los acaricio y aplicó otros 20. Paró nuevamente y dijo:
-Muy bien lila. Te haz ganado un premio.-
A continuación se subió a la cama se bajo hasta las rodillas el pantalón y la tanga. Se inclino doblándose por la cintura y tomo sus tobillos con las manos sin doblar las rodillas. Su trasero quedó a unos Cms de mi cara aunque también unos 10 Cms más alto.
-Puedes disfrutar del sabor de tu Ama. Lamé como buena perrita mi coño y mi culo.-
Tenía que esforzarme para alcanzarla pero empecé a hacer lo que me pedía. Después de unos minutos dijo:
-Ahora solo el ano perrita-

Nuevamente tuve que esforzarme más ya que de tanto en tanto cambiaba la altura o bien se recargaba sobre mi cara.

Cuando  lo creyó prudente se despego de mi bajo de la cama subió el Tanga y el pantalón mientras preguntaba si me gustaba el sabor de mi Dueña. Y si lo había disfrutado tanto como Ella lo había hecho.
-Si Señora. Mucho-
Se acerco nuevamente al la cama y tomándome del pelo me movía la cabeza diciendo:
-Eres una verdadera cínica, dime ¿Qué quieres de tu Dueña ahora?-
-Lo que Ella desee Sra.-
Otro nuevo jaloneo de mi cabellera
-¿Quieres que te folle?-
 -Si Señora-
Un jaloneo más
-¿y por qué he de hacerlo perrita?
-Para disfrutar de su esclava Sra.-
Mas jalones, mi cabeza gira de derecha a izquierda y de arriba abajo
-¿Para qué yo disfrute o para gozar tu zorra?
-Las dos Sra.-
-Cínica-
Un jalón mas que me lanzo de espaldas sobre la almohada. Una de sus manos apretó mi cuello y la otra mi frente para clavar mi nuca a la almohada.
-La cabeza bien atrás y no te muevas. Cuenta-
Dijo mientras tomaba el flogger y azotaba con el mis pechos. Lo hizo de forma fuerte y rápida lo que me llevo a más de una vez a lanzar más de un Hayy. Se detenía un momento y decía:
-¿Sigo?-
-Si Sra.-
Y volvía a empezar... Cuando complete 20 sin un Ayyy paró. Quito la cuerda que ataba  juntos mis tobillos y  término de quitarme las bragas que estaban en mis rodillas.

-Bien Abierta- ordenó, mientras me hacia apoyar las plantas de los pies sobre la cama y apartaba mis rodillas abriéndome y dejando a su alcance mi coño.

-Cuenta-
El flogger empezó a azotar mi coño como antes lo hizo con mis pechos. Al tercero paró.
-Dije bien abierta. Obedece-
Abrí más aún las piernas y siguió azotando hasta la cuenta de 20.
Paró y acercandose con sus dedos abrió mi coño y empezó acariciar los labios y el clítoris.
-Estas Húmeda perrita, Eres una putita lujuriosa- Dijo
-Si Sra. Lo soy-
-Entonces creo que podré darte algo de gusto. Pero ya sabes que no puedes correrte-
Tomo el vibrador grande (Hitachi Magic Wand) Y lo apretó contra mi clítoris mientras su otra mano masajeaba uno de mis senos. El placer se volvió intenso tanto que por más que me esforzaba mis piernas tendían a cerrarse. Quito la mano del pecho y se ayudo con ella para abrir mis piernas y evitara que las cerrara. Cuando estaba a punto de llegar al orgasmo le pedí que me permitiera correrme. Paró y dijo que No. No había permiso. Me dio unos segundos de descanso y nuevamente aplico el vibrador ahora entre mis labios. La historia se repitió. Su mano abriendo mis piernas empujando la rodilla hacia afuera mientras la otra sostenía el vibrador apretado sobre mis labios y el clítoris. Nueva suplica y nueva negativa. Paro justo instantes antes del no regreso.
-¿Cómo estas?-
-Muy caliente Sra.-
-¿Cuánto?-
-Como perra en celo, Sra.-
-¿Quieres que te quite la calentura? Pidelo-
-Sra. por favor quiteme la calentura se lo suplico-
-Te daré gusto putita-
Tomó la vara y descargo un azote en mis pechos. Luego otro en el vientre y otros dos más en los senos. Lagrimas salieron de mis ojos y  a cada golpe un  AYYYYY
-Veo que ya se te bajo lo caliente-
-Si Sra.-
Se subió a la cama me levanto de la almohada quedando sentada sobre la cama y ella se puso detrás de mi sentada igualmente. Tomo mi barbilla con una mano echando y sosteniendo mi cabeza hacia atrás mientras con la otra azoto fuertemente mis senos. De pronto paró y empezó a hacerme cosquillas. Paraba solo unos segundos para jalarme al centro de la cama y evitar que cayera de la cama, lo que aprovechaba para azotar con sus manos mis senos.  Nuevas cosquillas y cuando pensé que no podría más se detuvo. Acaricio mis pechos y bajo la otra mano a mi sexo. Empezó a acariciarlo y notando la humedad dijo:
-Te digo no puedo tocarte porque te mojas de inmediato, putita-
Su mano dejó de acariciar mis pechos para azotarlos con la palma fuertemente mientras el dedo de su otra mano me penetraba. Paró desanudo mis brazos y muñecas y me dio un respiro de unos minutos. Me permitió ir a tomar agua y al servicio a orinar. De regreso a la habitación me hizo tenderme boca arriba sobre la cama. Con una cuerda ato primero uno de mis brazos desde el codo hasta la muñeca a la pierna del mismo lado desde la rodilla al tobillo. Repitió la operación con el otro brazo y pierna. Me dejo unos minutos ahí en esa  postura. Cuando regreso traía ya colocado un Strap On. Subió a la cama se arrodillo sobre el colchón entre mis piernas y empezó a penetrarme lentamente con su Strap On. Una vez dentro se detuvo y con sus manos apretó mis pechos. Ante la mueca de dolor los soltó, apoyo sus manos en el colchón y empezó a follarme primero lentamente y después de manera cada vez más violenta. De cuando en cuando paraba y empujaba su cadera contra la mía forzando el StrapOn hasta el fondo de mi vagina. Permanecía unos minutos y volvía a comenzar. A la tercera vez tomando el vibrador dijo:
-No tienes permiso de correrte-
Nuevamente empezó a follarme mientras aplicaba el vibrador en mi clítoris.
Dos veces tuvo que detenerse ante mis gemidos, gritos y chillidos. Se detuvo solamente lo suficiente para que recobrara el control y volvió a empezar. En un momento dado no pude aguantar más y me corrí.
Sin detenerse dijo:
-Veo que puede más tu placer que mis órdenes. Te daré el placer que quieres puta-
Empezó a follarme sin pausa alguna. Cuando me corrí y se lo grite sin el menor caso siguió y siguió fallándome a mis gritos empezó a bofetearme las mejillas con golpes pequeños pero intensos. Después de varios orgasmos por fin paro. Se salió de mí lentamente produciendo un orgasmo final. Me ayudo a  quedar sentada y se recostó sobre la almohada.
Su pie se acerco a mi boca y debí lamerlos y chupar sus dedos mientras Ella colocaba el vibrador entre sus piernas. Lame y chupe sus dedos y pies hasta que logro acabar en un gran orgasmo. Se levantó y regresó al poco rato. Completamente desnuda vistiendo solamente el StrapOn  “doble” (tiene una parte que se inserta en la vagina de quien lo porta  y otra con la que penetra a quien es follado) En una mano el flogger y en la otra un vaso con agua endulzada con miel. Me dio a beber unos tragos y me hizo girar hasta quedar con la cabeza en el colchon y el trasero levantado.
Al llegar al azote N° 50 se detuvo subió a la cama abrió mis nalgas y empezó a dar pequeños golpes al Plug Anal. Lo movió un poco. Lo saco a la mitad y volvió meterlo. Dió una nalgada, sacó nuevamente el plug y tomando el lubricante dejo caer un chorro en mi ano, se paro y me penetro analmente. Apoyando sus manos en mis caderas subió el ritmo y conforme crecía su placer este se incrementaba o disminuía prolongando así su placer. Cuando alcanzo el orgasmo se detuvo unos instantes dentro de mi y cuando hubo recobrado su control se salió lentamente y recostándose sobre las almohadas me coloco sobre sus piernas. Abrió mis nalgas y acaricio mi entrepierna y mi trasero. Sin decir nada empezó a nalguearme fuertemente, sus manos iban de mi trasero a mis muslos y de cuando en cuando un azote entre las piernas. Cuando lo creyó conveniente paró y  me acomodo sentada entre sus piernas, recargada contra ella. Sus manos se apoderaron de mis pezones y empezó a pellizcarlos y jalarlos en todas direcciones. Una de sus manos siguió torturando mis senos mientras la otra daba palmadas fuertes en mi coño a la vez que a mi oído me decía la buena perra que era, que le gustaba que fuera suya, que era su putita, etc.
-¿Estas cansada?- Preguntó
-Un poco Sra.-
-Bien déjame recompensarte lila-
Sus piernas se metieron entre las mías, abriéndolas con fuerza, una de sus manos jalo mi cabeza hacia atrás y sus dedos se metieron en mi boca. La otra tomo el vibrador y lo aplico sobre mi clítoris y de cuando en cuando lo deslizo entre los labios.
-Quiero unos cuantos orgasmos tuyos más lila dámelos. Quiero oírte gemir como perra en celo, como putita mía.-

Me volvió loca y consiguió lo que pretendía cuando al fin retiro el  vibrador y quede exhausta y con los muslos temblando, me abrazo y me dijo cuanto me quería. Se quedo abrazándome un buen rato y diciendo cosas dulces a mi oído, besando mi pelo y dándome las gracias por ser suya. Por fin me soltó y desató mis brazos y piernas. Nuevamente me abrazo un largo rato.
Se paro y tomándome de la mano me llevo hasta el servicio. Me hizo hincarme en la ducha y parándose con las piernas abiertas me dio su lluvia dorada.
-Tu premio mi perrita. Ahora a ducharnos que me ha dado mucha hambre. Te invito a comer-.


La perra esclava 
lilaNegra{AMANDA}